{"id":348,"date":"2014-12-28T09:00:54","date_gmt":"2014-12-28T08:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/?p=348"},"modified":"2014-12-30T08:28:59","modified_gmt":"2014-12-30T07:28:59","slug":"ellos-vuelven-por-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/2014\/12\/28\/ellos-vuelven-por-navidad\/","title":{"rendered":"Ellos vuelven por Navidad"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\">Todos los a\u00c3\u00b1os, los m\u00c3\u00ados vuelven por Navidad. Ahora es mi hija, pero anta\u00c3\u00b1o fueron mis t\u00c3\u00ados o primos. Siempre ven\u00c3\u00adan por estas fechas, que es cuando nos junt\u00c3\u00a1bamos toda la familia. Es algo ritual, entra\u00c3\u00b1able, que no deja de tener su encanto, poder juntarnos en esas fechas. En todas las casas alguno est\u00c3\u00a1 fuera: un hijo, unos padres, los abuelos,&#8230; el que m\u00c3\u00a1s o el que menos, todos tenemos alguien. Si no, los amigos. A veces, nosotros mismos volvemos por Navidad, como el turr\u00c3\u00b3n. Y quiz\u00c3\u00a1s sea de lo bueno que tengan estas fiestas: su capacidad de convocatoria, juntarnos a todos y facilitar encuentros que de otro modo llegar\u00c3\u00adan a resultar imposibles.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><a href=\"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Captura-de-pantalla-2014-12-30-a-las-8.25.25.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-352\" src=\"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Captura-de-pantalla-2014-12-30-a-las-8.25.25-150x150.png\" alt=\"Captura de pantalla 2014-12-30 a las 8.25.25\" width=\"252\" height=\"252\" \/><\/a><\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\">Est\u00c3\u00a1 muy bien, pero no siempre es necesario. Recientemente, tuvimos ocasi\u00c3\u00b3n de ver c\u00c3\u00b3mo una ministra calificaba de \u00e2\u20ac\u0153enriquecimiento cultural\u00e2\u20ac\u009d la ingente cantidad de j\u00c3\u00b3venes que hemos ido exportando, poco a poco. Casi sin darnos cuenta. Ella tampoco. Lo cierto es que se nos ha ido, casi casi una generaci\u00c3\u00b3n. Echen ustedes la cuenta. Los contamos por miles y en el reparto a cada casa nos toca alguno. A alguno, siempre se le echa en falta.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\">No es bueno, no. No hagamos como esos pol\u00c3\u00adticos que est\u00c3\u00a1n empe\u00c3\u00b1ados en maquillar una realidad que ni les gusta y saben que a nosotros tampoco. Ellos, los j\u00c3\u00b3venes, en algunos casos est\u00c3\u00a1n hasta contentos de su \u00c3\u00a9xodo. Pero desde luego, nosotros que sufrimos y guardamos su ausencia, no. Ni mucho menos. Porque hemos invertido mucho, mucho en su formaci\u00c3\u00b3n. Y no hablo de dinero, que tambi\u00c3\u00a9n. La inversi\u00c3\u00b3n la hemos hecho en ilusi\u00c3\u00b3n, entrega, compa\u00c3\u00b1\u00c3\u00ada, cari\u00c3\u00b1o, ilusi\u00c3\u00b3n,\u00e2\u20ac\u00a6 toda mi paternidad ha estado hipotecada por el logro de una titulaci\u00c3\u00b3n universitaria que,\u00e2\u20ac\u00a6 no s\u00c3\u00a9 siquiera si va a resultar real. Porque veo que a muchos de mis vecinos, esas mismas ilusiones, las de sus hijos, acabaron devengadas tras un mostrador expendiendo sandwiches y bebidas azucaradas. Yo, desde luego, no quiero pasar por el mismo trance. Me molestar\u00c3\u00ada enormemente. S\u00c3\u00b3lo el cari\u00c3\u00b1o de padre es capaz de soportarlo, pero me enerva tremendamente, ver c\u00c3\u00b3mo a algunos de esos insensibles bien-posicionados, les trae al pairo este problema. Eso s\u00c3\u00ad que no. Por ah\u00c3\u00ad no paso.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\">Resulta penoso ver estos d\u00c3\u00adas, c\u00c3\u00b3mo las estaciones y los aeropuertos se copan de personas que ansiosos e impacientes, esperan la llegada de alguno de estos j\u00c3\u00b3venes, miembros de su familia. Seres queridos, cercanos. La inquietud de la llegada, se refleja en sus miradas. M\u00c3\u00a1s tarde, cuando se anuncia \u00c3\u00a9sta y la muchachada empieza a desfilar por la puerta, resultan un sinf\u00c3\u00adn de caritas, expectantes por ver si estaba esper\u00c3\u00a1ndoles quien ellos deseaban. Generalmente, as\u00c3\u00ad suele ser. lo mismo que a este otro lado, donde lo \u00c3\u00banico que queda es tambi\u00c3\u00a9n esperar. Esperar a que vuelvan. Esperar a que estos d\u00c3\u00adas sean entra\u00c3\u00b1ables de verdad. Esperar temerosos a que llegue el d\u00c3\u00ada del regreso, para volver a empezar con la misma retah\u00c3\u00adla: esperar a que se integren, esperar a que encuentren trabajo, esperar a que la vida les depare un sinf\u00c3\u00adn de sorpresas, alguna gratificante de verdad, esperar a que aprendan un idioma cuyo dominio tambi\u00c3\u00a9n tiene que esperar, esperar, esperar, esperar,\u00e2\u20ac\u00a6<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><a href=\"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Captura-de-pantalla-2014-12-28-a-las-9.02.191.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-351\" src=\"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Captura-de-pantalla-2014-12-28-a-las-9.02.191-150x150.png\" alt=\"Captura de pantalla 2014-12-28 a las 9.02.19\" width=\"195\" height=\"195\" \/><\/a>A nosotros, nos toca de nuevo, desfilar por el and\u00c3\u00a9n, poner cara de circunstancia y volver a esperar que la navidad nos regale la gracia de pasar estos d\u00c3\u00adas con ellos. As\u00c3\u00ad que por favor, se\u00c3\u00b1ora ministra, se\u00c3\u00b1ores adl\u00c3\u00a1teres, pol\u00c3\u00adticos y voceros al uso, aunque s\u00c3\u00b3lo sea por respeto a nuestra soledad, no disfracen los hechos, porque la realidad es \u00c3\u00a9sa. Si resultan incapaces de ofrecer otra realidad, al menos no sean insensibles. Porque, si nuestros hijos disfrutan su estancia en el extranjero es m\u00c3\u00a1s m\u00c3\u00a9rito de ellos, que no suyo; pues ustedes no supieron actuar con la debida visi\u00c3\u00b3n y evitar unas circunstancias socioecon\u00c3\u00b3micas que les ha abocado en una masiva emigraci\u00c3\u00b3n. Si ustedes tuvieran raz\u00c3\u00b3n, Espa\u00c3\u00b1a estar\u00c3\u00ada plagada de j\u00c3\u00b3venes ingleses, alemanes, n\u00c3\u00b3rdicos, americanos, australianos o japoneses, hinch\u00c3\u00a1ndose a visitar museos, emborrach\u00c3\u00a1ndose de flamenco y arte, cautiv\u00c3\u00a1ndose con su correspondiente inmersi\u00c3\u00b3n cultural. Eso, por mucho que les pese, no es as\u00c3\u00ad. Ni de lejos. La juventud es b\u00c3\u00a1sicamente estudio o trabajo. Pero en desigual reparto. Mientras los nuestros se aferran al primero para posponer el segundo, los de m\u00c3\u00a1s lejos disfrutando del primero, dejan para los nuestros el gozoso papel de ser mano de obra sobradamente formada y barata. As\u00c3\u00ad que luego sucede lo que sucede, que la muchachada, allende los Pirineos, para sus estudios, no elige nuestras universidades; por mucho que ustedes las \u00e2\u20ac\u0153tinten\u00e2\u20ac\u009d de excelencia; ellos todav\u00c3\u00ada prefieren las suyas, Y con el trabajo sucede tres cuartos de lo mismo, pues las empresas en las que trabajan o quieren trabajar, por resultar punteras en tecnolog\u00c3\u00ada o innovaci\u00c3\u00b3n, tristemente hay que reconocer que no se ubican en nuestras capitales de provincia, sino en las propias de sus estados originarios. All\u00c3\u00a1 es donde les mandamos los m\u00c3\u00a1s preciados valores que hemos engendrado, con la no siempre reconocida esperanza de que los sepan valorar.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\">Pero eso s\u00c3\u00ad, a\u00c3\u00ban nos queda la Navidad. Y su compa\u00c3\u00b1\u00c3\u00ada, porque les tendremos aqu\u00c3\u00ad con nosotros. Podremos hacerlos un poco m\u00c3\u00a1s nuestros. Y ellos se dejar\u00c3\u00a1n hacer. Sabemos que en Navidad, si se vuelve a casa, es porque en ella es donde se encuentra el verdadero calor, calor de hogar. Ese, que all\u00c3\u00a1 por enero, cuando repueblen los andenes, llevar\u00c3\u00a1n impregnado en sus maletas y henchir\u00c3\u00a1 sus mochilas. El calor, el cari\u00c3\u00b1o, de los suyos. \u00c2\u00bfSabes por qu\u00c3\u00a9? Porque ven\u00c3\u00adan a por \u00c3\u00a9l. As\u00c3\u00ad van, orgullosos y gozosos de sentirse por encima de todo, nuestros. Feliz navidad a todos.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\">_________________________________________________________<br \/>\n<\/span><\/h4>\n<p><a title=\"\u00c2\u00bfRealmente vivimos la era Internet?\" href=\"https:\/\/www.quintanal.es\/documentos\/Internet_13-08-2014.pdf\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-326 \" src=\"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Captura-de-pantalla-2014-04-23-a-las-06.17.53.png\" alt=\"ElMundo\" width=\"109\" height=\"28\" \/><\/a><a title=\"\u00c2\u00bfRealmente vivimos la era Internet? (13.08.2014)\" href=\"https:\/\/www.quintanal.es\/documentos\/Navidad-2014.pdf\" target=\"_blank\">Art\u00c3\u00adculo publicado por<strong> EL MUNDO. Edici\u00c3\u00b3n Cantabria.<\/strong> Tribuna de Cultura (p\u00c3\u00a1g. 10) el d\u00c3\u00ada 30.12.2014 (descargar en pdf) <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los a\u00c3\u00b1os, los m\u00c3\u00ados vuelven por Navidad. Ahora es mi hija, pero anta\u00c3\u00b1o fueron mis t\u00c3\u00ados o primos. Siempre ven\u00c3\u00adan por estas fechas, que es cuando nos junt\u00c3\u00a1bamos toda la familia. Es algo ritual, entra\u00c3\u00b1able, que no deja de tener su encanto, poder juntarnos en esas fechas. En todas las casas alguno est\u00c3\u00a1 fuera: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70],"tags":[85,86],"class_list":["post-348","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuaderno-de-viaje","tag-navidad","tag-regreso"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quintanal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}