La dislexia, como demuestran los últimos estudios estadísticos, afecta a uno de cada diez españoles. Y lo hace de modo muy, pero que muy directo, pues toda la comunicación en nuestra sociedad, se basa en la escritura y, por tanto, quienes la padecen, se ven directamente afectados, dificultados por ésta y condicionados en sus posibilidades reales de autonomía, aprendizaje, orientación y hasta atención.
No obstante, conviene decirlo alto y claro: en principio, la dislexia no tiene por qué suponer más que una dificultad en la comunicación y su limitación, no tiene por qué ir más allá, salvo que la convirtamos en problema nosotros, o la escuela,… (Seguir leyendo…)
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Publicado en EL MUNDO edición CANTABRIA, el día 8 de Diciembre de 2013 (pdf)

diciembre 8th, 2013
José Quintanal Díaz 
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