Cuando la pasada semana, un grupo de docentes abordábamos, en su fase final, el proceso formativo de un curso a distancia, lo hacíamos debatiendo en profundidad la particular visión que nos ofrecía a cada uno, esta forma de trabajar y aprender que tenemos hoy. En el calor de la discusión aparecía, de forma recurrente y por enésima vez la duda que pesa como una losa sobre nuestros educadores, a quienes les cuesta aceptar los valores que aporta la EaD, preconizando una desvalorización de las relaciones personales, oponiéndola a la rica (aunque un tanto constreñida) enseñanza tradicional, en presencial. (Seguir leyendo…)
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agosto 20th, 2011
José Quintanal Díaz
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