Visitando la FELISA

Esta semana estamos disfrutando en la ciudad una magnífica Feria del Libro. Vaya por delante mi enhorabuena a sus organizadores, porque han conseguido llevar ésta al nivel que está (y estamos) disfrutando actualmente. Me consta que el camino recorrido para conseguirlo no ha sido nada fácil, pues he ido siguiendo año tras año, cómo sus organizadores han ido demostrando progresivamente su creatividad y su buen hacer, hasta conseguir la organización actual, que yo calificaría como magnífica. Es de justicia, reconocerles el trabajo desarrollado, hasta normalizar, la feria. Incluso, me parece un acierto su denominación, con nombre de mujer (la antroponimia nos hubiera llevado a conformar el acrónimo de “Felisaca”, dada la regionalización de la Feria, pero resulta muy acertada la feminización de su nombre).

Contamos con una semana, verdaderamente dedicada a la literatura. En ella se dan cita libreros, editores, autores, animadores, … todos los gremios que conforman el elenco literario. Los libreros cuentan con su espacio comercial, siempre necesario, sobre todo en este momento que podemos hacer acopio de material para nuestro entretenimiento estival. Los escritores también y hasta aquellos trovadores que están encandilando los crepúsculos que el tiempo nos ha preparado. Reunir nombres de la categoría que han hecho en sus “Encuentros”, es un logro que alcanza ya la categoría de internacional. Igualmente, iniciativas tan originales como “La plaza de la palabra”, un lugar para el encuentro, el diálogo, el debate y la reflexión, al que no falta nunca la compañía de un buen café, acciones como “leer el mar” que ha convocado la lectura de una treintena de clubes de la región y “las noches de Felisa”, que consiguen encandilar nuestros mejores sueños. Como digo, todo un programa muy bien tramado y urdido con cariño (porque también se palpa, ese amor a la lectura). Así pues, un merecido reconocimiento a esta iniciativa que todos, porque también con nuestra visita, cobramos protagonismo quienes nos decimos “amantes de la lectura”.

Y permítaseme una leve reflexión que me ha ido acompañando durante toda esta semana. Al igual que en el apartado de libreros, se ha concitado la participación de dos docenas de profesionales de la región, ¿no hubiera sido posible encontrar un espacio a las decenas y decenas de aficionados a la escritura que tenemos? Poesía, relato, ensayo, crítica, historia, pensamiento, experiencias, humor, ilustración, … en todas sus formas, contamos con autores que enriquecen el valor de nuestra literatura. Y no podemos decir que no haya representación en Felisa, porque reconocemos que, en su programación, sí que figuran algunos de los “nuestros”: Marcos, Noelia, Alejandro, Concepción o Santiago, todos ellos ofrecen mérito reconocido; lo mismo que sucede con el gremio de editores, en el que Sonsoles nos representa muy dignamente. Ampliar el programa con un espacio abriéndolo a nuevas formas literarias, como la prensa, la ilustración o la popularización literaria, lo mismo que ofrecer también un espacio a las asociaciones, gremios o grupos escénicos que en la región trabajan con denuedo por sacar adelante la afición literaria de nuestra gente,  pienso que redundaría en beneficio de todos, incluso de la propia organización, pues aún hay espacio para la mejora.

Como  simple aficionado (un sincero amante de la literatura) y visitante agradecido, termino invitando a todos los que no lo hayan hecho (y a los que ya lo han hecho también), a visitar la feria. Y, a sus organizadores, a reflexionar críticamente para hacerla crecer aún más: porque Felisa lo merece. De momento, hoy, a todos nosotros, nos toca visitarla. Animo a todos a hacerlo. Un paseo por sus casetas, un descanso en sus espacios nos puede deparar una tarde, o una mañana, o un atardecer (cada uno de sus momentos tiene su encanto), de verdadero delite. ¡Disfrútenlo!

Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed.